Almas de metal (Westworld).

Hoy voy a hablar sobre esta película, «Almas de metal», porque mientras la veía, me iba sorprendiendo por las ideas que estaba desarrollando para su época, y las películas posteriores que se inspiran en ella.

Dirigida por Michael Crichton y protagonizada por  Richard Benjamin,  James Brolin y Yul Brynner en el papel de malo.

A que mola mi bigote ehh

La historia es la de dos amigos (Brolin y Benjamin) que van de vacaciones a un parque de atracciones dividido en 3 zonas distintas: Roma, Medievo y Oeste. Ellos escogen el Oeste (viendo la foto, creo que no hacía falta decirlo) y allí pueden hacer de todo, desde ir al bar a beber como cosacos, hasta irse a la casa de putas a…Leer más »

Naves espaciales. El vuelo del navegante.

Viaje con nosotros si quiere gozar...

Os presento a Max, para los que no lo conozcáis, es la nave de «El vuelo del navegante».

Una nave de exploración e investigación de «Phaelon». Su principal misión es recoger especímenes en los planetas para estudiarlos. Tiene un único compartimento con elementos retráctiles en las paredes y suelo. Puede modificar su forma para poder realizar vuelos atmosféricos a alta velocidad. Cuando lo hace, el habitáculo interior se alarga y aparecen dos controladores a los lados del asiento del navegante.

Como el de Taxi express

La nave está gobernada por una IA «amigable». Siguiendo la moda de los años 80, acaba con una personalidad de preadolescente. La IA cumple todas y cada una de las órdenes del navegante. La nave se mueve por alguna especie de motor gravitacional, porque aunque en la escena del escape del hangar se vean volar los papeles y demás, no se aprecia ninguna señal exterior que haga suponer que tiene algún otro tipo de motor de propulsión. Tiene capacidad de alcanzar velocidades hiperlumínicas, lo que, en principio, le permite viajar en el tiempo.

Cumplimiento

La nave rompe un poco con el diseño de las naves espaciales de los años 80, sobretodo por esa línea tan limpia y perfecta. Además, es una de las primeras veces en que se utilizó el «enviroment mapping» para darle el reflejo a la animación 3D de la nave.

Porque me sujetan, que sino...

Y esto es todo por hoy. Si quereis dejar sugerencias, tenéis los comentarios.

Naves espaciales III. La Nostromo

La catedral del espacio

La nave de la teniente Ripley. Una nave que comparte el nombre con una novela de Joseph Conrad, «Nostromo. Una historia del litoral».

La U.S.C.S.S. Nostromo, es una nave de carga con remolque de 243 metros de longitud. En la imagen que abre este post, se ve a la Nostromo remolcando una refinería. No tenía motores hiperlumínicos, de ahí que tuviera cápsulas de animación suspendida. Lo que sí tenía era generadores de gravedad, lo que facilitaba mucho el movimiento de la tripulación por la nave, y también el de cierto polizón…

El módulo de tracción podía desengancharse del remolque

Al separarse del remolque, la nave era, por motivos obvios, más rápida. Tiene un diseño no muy sobrecargado, recordemos que la película es del 79, y podía realizar vuelos y aterrizajes en planetas con atmósfera. Es una nave totalmente automatizada, con una IA que dirige todas las operaciones, de nombre «Madre». Tenía cápsulas de escape con animación suspendida.

Sin el remolque.

 

Y esto es todo por hoy. Sois libres de pedir que hable sobre alguna nave, aunque estoy preparando un post un poco más largo sobre las naves de La Trilogía, a ver qué tal sale.

Naves espaciales II

Segunda parte del especial sobre naves espaciales. Si en la primera entrada hablé de la evolución del diseño de las naves en el cine de ciencia ficción, hoy simplemente voy a hablar sobre naves. Vamos a ello.

Discovery
Es como un chupachups

La conocida USSC Discovery One, la nave controlada por el ordenador HAL 9000. Poca gente habrá que no la conozca, y si la hay, es que no ven ciencia ficción.

En una época en la que las naves eran platillos volantes, el diseño de esta Discovery fue rompedor. Acostumbrados como estaban a superficies lisas, perfectas, la Discovery One rompió con todo creando una nave espacial con un diseño realmente espacial. Una esfera es el módulo de comando. La «espina dorsal» de la nave une el módulo a los propulsores. Con una longitud de más de 140 metros, harían imposible su vuelo en atmósfera. Por no hablar de la antena que siempre debe estar apuntando a la Tierra para poder tener comunicaciones.

Desde mi punto de vista es uno de los mejores diseños de la historia de la ciencia ficción.

Diseño ruso, comparadla con la Discovery.

La Cosmonaut Alexei Leonov, nave soviética que parte de la Tierra hacia Júpiter a por la Discovery One. El cambio respecto a la Discovery One es enorme, pero hay que tener en cuenta que la película «2010. El año que hicimos contacto» es de 1984, así que 16 años de diferencia, y eso en el diseño de naves del cine es mucho tiempo.

Con apenas 70 metros (medición a ojo en la parte final de la película), la Leonov es muy distinta de la Discovery. Aunque los rusos siempre dicen que la gravedad es más o menos un lujo en el espacio, la Leonov tiene un cuerpo central rotatorio para la generación de gravedad artificial. Tiene un diseño muy repetido durante los años 80, parecen bloques unidos unos a otros hasta formar la estructura de la nave. También es una nave que no podría realizar ningún vuelo en atmósfera.

Ni mucho menos es un diseño rompedor como el de la Discovery One, pero bueno, es que la propia película pasó con más pena que gloria por los cines…

Y esto es todo por hoy. En la próxima entrada sobre naves espaciales: La Nostromo y sus naves auxiliares.

Naves espaciales

Entre ayer y hoy vi las dos películas de extraterrestres que llevamos este año, «Skyline» (lamentablemente mala) y «Invasión a la tierra» («Battle LA» como nombre original, que tiene más sentido por el argumento de la película, y que es una película pasable, aunque poco tiene de CF). Digo esto, porque viendo estas dos películas, empecé a preguntarme por qué demonios todas las naves del espacio son ahora tan «industriales».

Toma hierros por todas partes.
Toma hierros por todas partes.

Y es que las naves espaciales no fueron siempre así en la Ciencia Ficción. No me voy a poner a hablar de TODAS las naves que aparecen en las películas. Es probable que me deje muchísimas en el tintero (de hecho no pongo la Nostromo). Pero bueno, creo que con las que pongo se ve un poco la evolución del diseño de las naves espaciales. Ahí vamos.

Enterprise
No hay nada como una nave aerodinámica para ir por el espacio, ahí donde no hay aire ni nada...

La NCC-1701 Enterprise, la del Capitán Kirk en Star Trek TOS. Una de las naves más famosas de la ciencia ficción. Si miramos detenidamente las líneas generales de la nave, vemos que es estilizada, ligera, aerodinámica y lisa, muy lisa. Practicamente no vemos ninguna grieta o hueco en todo el casco, todo es lo más liso posible, si extremos puntiagudos. Así fueron muchas naves de la época anterior a esta y en las posteriores. Después vino…

Hasta una parabólica, para ver el fútbol, está claro.

El Halcón Milenario de Han Solo en La Trilogía. Aquí ya vemos una diferencia enorme con el Enterprise, hay cosas que sobresalen, se ven tuberías, una parabólica, ni siquiera es simétrica (se conduce desde la cabina situada a la derecha, seguro que eran ingleses). Desde mi punto de vista, esta nave es aún más conocida que la Enterprise, aunque claro, viendo la cantidad de Trekkies que hay por el mundo… Esta nave supuso un cambio en el diseño de las naves en las siguientes películas del espacio. Líneas que no respetan el canon de la construcción terrestre (siempre aerodinámicas, aquí ya veis la parabólica) y que también podían ser ligeras y con una línea más o menos estilizada.

Tan grande que parece lisa, y no lo era

Poco hay que decir de la nave de Independence Day, bueno sí, diré que era inmensa, tan grande que tapaba casi todo Manhatan, y mira que es grande. Y ya si hablamos de la nave nodriza, donde cabían cientos de naves de estas… Bueno, un diseño mucho más estilizado que el Halcón Milenario, pero aún así, seguía teniendo una estructura exterior que no era lisa. Había tuberías, cortes, chapas, aberturas para las armas. Como diseño de nave diré que me parece ridículo hacer una nave tan tan grande para tener un rayo del tamaño de un edificio. Si haces una nave tan grande, al menos pon 10 rayos de esos hombre.

Toma hierros otra vez, pero ahora parecen San Mamés

Skyline, en ese bodrio de película, o bueno, más que película, llamémosla «Cosa que consiste en copiar escenas de pelis de ciencia ficción y terror». Vemos el diseño actual de las naves espaciales, aunque esta destaca por lo feo. No voy a entrar en sus funciones de aspiradora, que alguno no habrá visto la película, sino más bien en esa estética horrible y esa estúpida necesidad que tienen ahora de sacar hierros por todas partes. A ver gente, que una cosa es que no haya que ser aerodinámico y otra es sacar hierros de más.

En fin, desde aquí pido a los diseñadores de naves espaciales en las películas, que vuelvan a la estética que había a mediados de los 90. No pido cosas como El Vuelo del Navegante, pero al menos naves que no queden tan ridículas como las de Skyline…

«Claro de Tierra», Arthur C. Clarke

Hoy voy a hablar del último libro que leí.

Novela de Clarke escrita durante su etapa utópico/humanista, tiene la siguiente sinopsis en la edición de la foto:

Al borde de una guerra de consecuencias imprevisibles entre la Tierra y la Federación, Bertram Sadler recibe el encargo de averiguar quién está proporcionando información secreta a la coalición encabezada por Marte y Venus. Su investigación se convertirá en una estremecedora y asombrosa aventura. Claro de Tierra es un emocionante cruce entre la novela de ciencia ficción y la de espionaje, en la que no faltan ni los ocasionales rasgos de humor ni unos personajes perfectamente trazados.Una novela espléndida con un componente de thriller como sólo el gran Arthur C. Clarke podía lograr.

Desde mi punto de vista, me parece una novela un poco floja. El «componende de Thriller» que anuncian en la contraportada, no terminé de encontrarlo en todo el libro. Un Saddler que se pasa el principio de la novela quejándose porque no va a poder ver al su mujer en el día de su aniversario, para no volver a mencionarla en el resto del libro. Un agente secreto del que apenas se nos dice nada de lo que hace, y que su tarea más importante parece ser que no le descubran. Y luego están dos personajes, con varios capítulos para ellos solos, que son los que nos descubren las cosas y los que al final.

Si algo salva a este libro son los últimos capítulos, que no el último, en los que ocurre toda la acción y se descubren «casi» todos los misterios (y tampoco había tantos). No diré nada por si hay alguien que no leyó la novela. El último capítulo parece más un añadido, o que al propio Clarke se le había olvidado cerrar cierto asunto y lo metió a calzador con ese artículo.

Si te gustan las novelas de Clarke, probablemente te parecerá descafeinada, pero como siempre hace, cada descripción de aparatos o de condiciones, es espectacular. Remarco el minitratado sobre lo que pasa cuando un cuerpo humano está en el espacio sin traje espacial, todo un capítulo explicando todo lo que pasa. Así que si eres un apasionado de la ciencia ficción, tienes que leerlo, y sino, no pierdes nada, es corto y entretiene.