Andorra 2010. Día 1

Mi primer viaje al extranjero, vale, Andorra no es que sea muy extranjero, pero crucé una aduana, así que algo extranjero es. Salí de casa a las 10:00 camino de la estación de tren. Al llegar, hubo que fumar el cigarro de rigor con mi madre a la puerta de la estación. Esto de que ahora no te puedan acompañar al andén es una mierda, con lo que mola fumar al lado de la puerta del tren…

Una vez subido al tren, arrancamos camino de León a eso de las 10:26. El viaje a león no es que sea lo más emocionante del mundo, ni siquiera ponen una peli. Empecé “Yo, robot” de Asimov. A las 12:43 llegada a León, salir de la estación y ponerse a fumar fuera. Estaba yo tan tranquilo fumando al lado del cenicero cuando se me pegó un señor, no me moló nada, así que me puse en otro cenicero. Casualidades de la vida, al subir al tren para Lleida, ese mismo señor era mi compañero de asiento :(. Era un señor muy majo, pero el cabrón ocupaba todo el reposabrazos central, así que tuve que ir apoyando solo un brazo.

Caminito de Palencia pusieron la película “Ejecutiva en apuros”, pero tan mala era, que pasé de ver nada. Seguí leyendo. Al llegar a Burgos, mis ojos no podían más, me di cuenta que viajar con las lentillas puestas no era buena idea. Ya con las gafas puestas, y a medio camino de Miranda de Ebro, decidí dormir. No me desperté hasta llegar a Vitoria. Una hora y pico durmiendo, cosa buena en un viaje de 9 horas y pico.

Seguí leyendo, mientras el tren paraba en sitios tan importantes como Tafalla, “no-se-que” de Ebro, hasta por un control antiterrorista y todo. La llegada a Zaragoza me dio esperanzas de llegar algún día, aunque también unas ganas terribles de fumar. Así que me pasé la hora que tardó en la cafetería con mi libro y una cerveza, o igual fueron dos…

La estación de Lleida es un pelín ridícula, hay que caminar unos 300 metros para salir, y con las ganas de fumar que tenía, y que mi hermana y César estaban ya esperándome, me hicieron correr un poquitín, pero no mucho, que correr cansa, y hacerlo a 35 grados un poco más. El recibimiento por su parte fue el típico: “holaaa, qué tal el viaje?? Ahora vengo que me meo.” Cinco minutos después ya estabamos en el “Peque” camino de Andorra. Esa parte del viaje, unas dos horas y media, no se me hizo tan pesada. Claro, que ir acompañado y poder hablar con alguien hace mucho. Decir que la provincia de Lleida es fea, muy fea.

Llegamos a la frontera a eso de las 22:15, y fue un poco decepcionante, ni tuvimos que parar, ni nos miraron ni nada… Andorra es diferente, muy diferente, tanto que te das cuenta de que estás en otro país. Semáforos con cuenta atrás, pivotes con luz a la altura de la cintura, todo muy limpio, y esas cosas que no pasan en España. Eso sí, es como unas “miniVegas” pero solo con tiendas. Ordino, en cambio mola. El problema es que de noche no se ven las cosas bien, solo el sitio en el que estés. La sorpresa me la llevé al día siguiente.

Llegamos a casa a las 22:30, cenamos, no recuerdo si vimos alguna película, y nos fuimos para la cama. Ellos trabajaban y yo estaba ligeramente cansado.

To be continue.

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3 comentarios en “Andorra 2010. Día 1

  1. Oye, vales para guionista. Muy bien descrito, toy alucinao jejeje.
    El viernes ya me cuentas más de ese viaje, por cierto, es el segundo, el primero fue a Portugal hace unos cuantos años, eres de los pocos que aún cruzo por el puente de hierro que daba acceso a Lusitania. Ya se que Portugal tampoco es muy extranjero, tenemos pendiente un verdadero viaje al Reino Unido. Todo llegará,a y tas invitao a todo viaje incluido.

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